La armonía que existe entre dos músicos que compartimos ideales musicales, sin duda fue el catalizador de esta colaboración que inicialmente tenía que ser un divertimento en el teclado y que ha terminado creciendo en dimensiones. Capriccio-Scherzo es, sobre todo, un juego que busca la complicidad entre la memoria musical histórica y un lenguaje particular del autor en el que a nada se renuncia de antemano. Un comienzo intrigante da paso a una sección central en la que una melodía dórica muestra ciertas debilidades cuando se enfrenta a un campo melódico politonal. Algunas sorpresas más, algunas pinceladas del gran pianismo y la sorpresa final…. un clímax compartido entre dos danzas catalanas que había bailado en alguna ocasión.
La obra está dedicada a Antoni Besses.
Aquí se puede escuchar la grabación del estreno de la composición con Antoni Besses al piano:
La partitura está editada por DINSIC (ISMN: 979-0-69210-628-9)